LA VOCHO


Finalizada en 1967, la planta armadora de Volkswagen en las afueras de la ciudad de Puebla en México, se inauguraba después de colocar la primera piedra el 27 de febrero del año anterior en el kilómetro 16 de la relativamente nueva autopista que conducía a la ciudad de México y el 23 de octubre de ese mismo año , salían de sus puertas para conocer el mundo, los primeros modelos de sedán fabricados en tierras poblanas, entre los límites de este estado y el de Tlaxcala para cambiar la vida del país y del mundo. No era para menos: la llegada de la armadora no sólo creó empleos y brindó alternativas de movilidad a los mexicanos, si no que permeó en la cultura de los ciudadanos de Puebla. Se consolidaron las colonias antíguas con la llegada de los trabajadores alemanes, se fortaleció el colegio Humboldt y se entretejió en la existencia de todo un país.


Y la pieza emblemática de la ensambladora, fue por supuesto desde hace décadas el Volkswagen Sedan. Al cual cariñosamente se le conoce como “vocho”. Este auto ha sido retratado en infinidad de películas mexicanas videos musicales, fotografías de todo tipo, piezas de arte, colecciones particulares y museos. El “vocho” está presente en toda la cultura del país y por supuesto, su madre procreadora, la ensambladora, no podría conocerse de otro modo que no fuera “La Vocho”. Y aunque hay infinidad de historias acerca del origen de la palabra, lo cierto es que en México, el único significado que tiene es para referirse con un gran aprecio, a un vehículo y una planta de ensamble, que es fundamental en la vida social de toda una nación. Son innumerables los ejemplos en los que se identifica este modelo en tantos y tantos roles visibles en la sociedad.


Desde el inicio de su labor, podemos ver sus modelos inmortalizados en películas de todo tipo, desde Silvia Pinal en su película “La Mujer De Oro” de 1970 en la que maneja la popular combi (que sirvió tanto para el transporte público como para el trasporte privado de familias grandes) para esconder en una caja su botín, pasando por videos como “Chilanga Banda” del grupo musical Café Tacuba de 1996 donde un taxista aparece manejando un Sedan Volkswagen 1980 conocido también popularmente como “escarabajo” o Bettle en algunos lugares. Se dice que solamente en la década de los años 70, un “vocho” costaba veintitrés mil pesos mexicanos de aquel entonces. Y muchos de ellos aún continúan circulando actualmente. Se dice que era tanta la popularidad del modelo , que a pesar de que entre los años 1978 y 1985, se había dejado de fabricar en Europa, seguía siendo muy solicitado en América. Finalmente se llegó a la determinación de seguirlos fabricando en Puebla para exportarlos a los países vecinos.


Pero podemos apreciar emblemáticos modelos como la Combi, la Brasilia, la Hormiga, el Panel, la Caribe y el Sedán ya mencionado, en muchos ejemplos en fotografías, películas, pinturas, publicidad y hasta canciones de la cultura popular mexicana. La calidad siempre ha hablado por cada uno de los modelos. Es posible apreciar las décadas que se asocian a cada modelo y las eras que representa gracias a sus modelos. El Corsar por ejemplofue un modelo diseñado tanto para el lujo como para la familia. Algunos modelos son sinónimo de lujo, como el tan clásico Jetta, que sigue produciéndose en distintas presentaciones. Desde las versiones austeras hasta las de piel y con detalles lujosos, verlos rodar por las calles de cualquier ciudad mexicana, recuerda a Puebla y su planta ensambladora. Este modelo sigue siendo el favorito de una gran parte de la población.


El dia 30 de julio del año 2003, con la placa simbólica VWM 21 529,464 un Volkswagen Sedán Escarabajo color azul agua sale por las puertas de la ensambladora, el último de estos vehículos fabricados bajo ese modelo para no volverse a producir. Es el fin de una era, pero no es motivo de tristeza, en 2011 ya había sido presentada la segunda generación del New Bettle, un automóvil que traía consigo los beneficios del clásico Bettle con la modernidad de los tiempos post milenio. La marca Volkswagen es tan fuerte en Puebla y en el país que ni siquiera la reciente situación de la pandemia por COVID19, ha mermado su valor o su prestigio en la sociedad mexicana.

La leyenda del Dr. Knoche, el embalsamador

Caracas, la capital de Venezuela, es una ciudad separada de la costa por una serranía que, en su pico más alto, roza los 3.000 metros de altura. Ese sistema montañoso forma parte de la Cordillera de la Costa, y su nombre oficial es Parque Nacional Waraira Repano, aunque los caraqueños lo nombran desde tiempos ancestrales sencillamente “el Ávila”. A pesar de ser un paraje sumamente escarpado y boscoso, sus laderas fueron aprovechadas para el establecimiento de pequeñas haciendas, sobre todo en su vertiente norte, la que se asoma al Mar Caribe. Una de esas haciendas, denominada “Buena Vista”, perteneció a un médico alrededor del cual se tejió un mito: el doctor Gottfried Knoche, mejor conocido como “el momificador del Ávila”.


Gottfried Knoche nació en Halberstadt, Reino de Westfalia, en 1813. Obtuvo su título de médico en la Universidad de Halle el año 1845, y poco tiempo después emigró a Venezuela. Se estableció en la población costera de La Guaira, y se dedicó a atender a la colonia alemana residente en el pueblo. Una vez asentado, su esposa y sus dos hijos viajaron también a la nación sudamericana, en donde se radicó definitivamente la famila Knoche. El doctor estuvo entre los fundadores del hospital San Juan de Dios, y fue uno de los médicos que combatió la epidemia del cólera que se desató en el país entre 1854 y 1856. Parece que de la observación de los cadáveres se le despertó la inquietud sobre cómo lograr su conservación sin necesidad de extraerle las vísceras, y con la guerra federal que asoló al país en los años subsiguientes tuvo a la mano una gran cantidad de cuerpos para perfeccionar su fórmula de embalsamiento. El primer resultado exitoso lo tuvo sobre el cadáver de un soldado de nombre José Pérez, cuyos restos no fueron reclamados. Su momia, uniformada y portando un fusil, fue instalada posteriormente en la hacienda “Buena Vista” como guardiana de la biblioteca. Dicha hacienda había sido adquirida por el Dr.Knoche alrededor de 1880, y fue transformada por él a la usanza de las edificaciones propias de la Selva Negra. Constaba de la casa de hacienda propiamente dicha, un laboratorio en donde efectuaba sus experimentos el doctor, y un mausoleo destinado a albergar los cuerpos embalsamados de la famila Knoche y sus más inmediatos allegados.
La vida del Dr. Knoche, y su muerte, tienen visos de leyenda. Sus prácticas de embalsamiento llegaron a oídos de la alta sociedad caraqueña, y sus servicios fueron requeridos por algunas familias ilustres de la capital. Célebre es el caso de los Lander, quienes quisieron que uno de sus miembros fuese embalsamado y dispuesto en una posición que lo hacía ver sentado en su escritorio, en ademán de escribir, y así estuvo durante muchos años, hasta que las autoridades exigieron que la momia fuera inhumada. También uno de los presidentes de Venezuela, Francisco Linares Alcántara, fallecido en circunstancias poco claras, recibió el mismo tratamiento, antes de ser trasladado a su última morada, en el Panteón Nacional. El propio doctor dejó instrucciones para que, al momento de producirse su muerte, su cuerpo fuese también embalsamado y depositado en el mausoleo familiar. Su nicho estaba esperándolo, con su nombre tallado en el mármol, cuando ocurrió su deceso, en el año 1901. De su fórmula para lograr el embalsamiento sin necesidad de extraer las vísceras del cadáver se sabe poco, salvo que en su composición entra el cloruro de aluminio. Pero los detalles sobre el compuesto no quedaron registrados, y con la muerte de Knoche se perdieron para siempre.
Con el paso de los años, la hacienda Buena Vista fue la meta de excursionistas que se adentraban en la espesura de la montaña para constatar en persona la existencia de ese extraño mausoleo. Mientras la propiedad estuvo habitada por los últimos descendientes de la familia Knoche, las instalaciones perduraron en buen estado, pero al desaparecer ellos el vandalismo comenzó a atacar. La casa principal, y el laboratorio, fueron derruidos casi por completo. Y las momias que permanecían en el mausoleo, seis en total, fueron sacadas de sus nichos y nunca más aparecieron.
Hoy en día es posible visitar los restos de la Hacienda Buena Vista. Hay empresas turísticas que se encargan de organizar paseos al lugar, en los cuales los guías ofrecen pequeñas charlas de divulgación para que los participantes conozcan la historia del Dr. Knoche. Si tienen la posibilidad de visitar alguna vez Caracas, deberían anotarse en uno de esos paseos. Eso sí, es recomendable que tengan buena forma física, y resistencia. El camino, que comienza en el pueblo en donde se desciende de los jeeps que trasladan a los turistas desde Caracas, es largo y empinado. Pero vale la pena el esfuerzo, tanto por la belleza de la vegetación, propia de las selvas subtropicales, en donde podrán apreciar bromelias, líquenes, y otras especies , como por las vistas que de tanto en tanto se abren en medio de la espesura, y permiten apreciar el contraste ente la montaña y el Mar Caribe, de todas las tonalidades del azul.


Tras tal vez un par de horas de camino, se llega a lo que fue la entrada de la casa; de ella sólo queda una ruina rematada por un símbolo que parece una @. De la casa en sí tampoco queda nada, salvo dos estructuras de baja altura que parecen haber pertenecido a un balcón, y el denominado laboratorio, una pequeña construcción abovedada en donde se presume realizaba sus experimentos el Dr. Knoche. Los guías aprovechan ese momento para explicar detalles de la casa tal y cómo había sido concebida originalmente, y las hipótesis sobre su destrucción. Hay dos teorías, ambas relacionadas con la búsqueda de algún tesoro escondido en la propiedad; en una los protagonistas son gente extraña, en la otra se trata del mismo nieto del doctor, con fama de ludópata, quien para pagar deudas de juego arrasó con la vivienda.


Luego de un rato, tras realizar todas las fotografías que merece la ocasión, los guías dirigen a los participantes a la última etapa de la excursión, el Mausoleo. Se trata de una edificación bastante simple, en obra limpia, desprovista de adornos salvo una escalera que permite subir al techo en donde hay un pequeño mirador, y que tenía como única finalidad servir de última morada a los parientes del doctor, y a él mismo, después de haber sido embalsamados. El sitio fue saqueado en el pasado, y las momias se perdieron. En la última parte de la charla, se explica la necesidad del mausoleo: anteriormente, en el siglo XIX, existía una prohibición de enterrar extranjeros en los cementerios del país, por lo que se volvió común la práctica de establecer cementerios privados para poder darles sepultura. El Dr. Knoche fue uno de los que solicitó los permisos para ello, y de allí que haya mandado a construir, en medio de la montaña, esa extraña edificación destinada al culto de los muertos.


Si todo sale como fue planificado, el regreso ocurrirá a últimas horas de la tarde; se bajará a Caracas ya de noche, y se tendrá como cierre el espectáculo de las luces de la ciudad, una imagen que siempre llena de asombro. Y se regresará cansados, sí, muchísimo, pero al final complacidos por haber participado en esa excursión tan genial.





5 costumbres españolas vistas extrañas desde fuera

(Todas las palabras con * tienen sinónimos y explicación al final del artículo que te ayudarán a comprender este texto)

España es un país original en sus costumbres y tradiciones. Algunas ya son conocidas en todo el mundo como la popular “siesta”, que se trata de un breve descanso para dormir de 20 minutos después de comer o el flamenco.

Otras siguen siendo extrañas si se ven desde fuera de este país. Sin embargo, si vas a ir a vivir a España o vas a pasar un largo periodo de tiempo en el país, te darás cuenta por qué se practican y te parecerán de lo más inteligentes.

5 costumbres españolas que te dejarán con la boca abierta (y te encantarán)

persianas españa

▪ PERSIANAS: Todas las casas españolas tienen persianas. Sí, las persianas en las ventanas son curiosas vistas desde fuera, pero en España no se puede vivir sin ellas. En un país con tanto sol, es necesario tener persianas en las ventanas para poder descansar sin que el sol te *moleste. También sirven para *graduar la entrada de sol en la vivienda.

Las persianas además son un buen *aislante del calor. Por todas estas características, encontrarás persianas de diferentes formas, colores, tamaños y materiales en todas las casas españolas.

Se puede decir alto y claro. ¡En España son *imprescindibles!


▪ HORARIOS: Los horarios en España son una locura vistos desde fuera. La hora más habitual para comer es alrededor de las 15.00 p.m. Las cenas se hacen sobre las 22.00 p.m. Para salir de fiesta, los jóvenes salen a partir de las 2.30 a.m y se recogen de día, alrededor de las 7.00 a.m. ¡Ah! Otra curiosidad con respecto a las horas es que entre las 15.00 p.m y las 17.00 p.m casi todo en España está cerrado debido a que todo el mundo está de siesta. Como veis hay unas costumbres *ligadas a otras.


postre español▪ CELEBRAR EL SANTO: En España no solo se celebra el día de tu cumpleaños sino también el día del santo que *conmemora tu nombre. Por ejemplo, si te llamas Lucía, el 13 de diciembre (Santa Lucía) tus amigos y familiares te felicitan como si fuera tu cumpleaños e incluso te hacen regalos.

Es posible que el miembro más cocinero de tu familia prepare tu postre favorito o que hagas un plan especial con tus amigos. ¿No está nada mal esta fiesta no? Busca cuando es tu santo en el calendario y añade esta tradición a tu vida.

¡Todos los días son buenas oportunidades para celebrar!


▪ SALUDAR CON DOS BESOS: Los españoles saludan dándose dos besos en la *mejilla. Tanto si son buenos amigos como si se acaban de conocer, el español saluda de esta forma tan *entusiasta y familiar. En el ámbito profesional también se pueden dar dos besos, sobre todo si se presentan dos mujeres entre sí, aunque es más común *estrechar la mano.


comer 12 uvas▪ COMER UVAS EN NOCHEVIEJA: Una de las tradiciones que más sorprenden de España es la de fin de año. Los españoles comen 12 uvas durante los 12 segundos antes de comenzar el año, para traer suerte y *prosperidad en los próximos 365 días. Cuando terminan de comerlas todas lo celebran entre abrazos. Esta tradición se hace en todos los hogares españoles mientras suenan las campanas de la Puerta del Sol de Madrid.

Los españoles que viven en otras ciudades viven este evento desde el televisor. Aunque te parezca imposible, logran comer estas 12 uvas en 12 segundos, todo el país a la vez. ¿Te atreves a intentarlo?


¿Qué te parecen estas 5 costumbre españolas? ¿Raras? ¿Divertidas? Estos son solo algunos ejemplos pero, la verdad, es que las curiosidades sobre España son infinitas.

Si tienes ganas de conocer alguna más puedes buscar sobre: churros con chocolate, bidé, tapa y caña, sobremesa, merendar. ¡Te van a alucinar! 

Glosario de términos que te ayudarán a entender mejor este artículo:

  • Moleste (verbo molestar): Estorbar, dificultar, incomodar, enojar
  • Graduar: Equilibrar, nivelar, controlar.
  • Aislante: Con capacidad de aislar, proteger, separar. 
  • Imprescindibles: Necesarias, de vital necesidad.
  • Ligadas: Relacionadas, unidas 
  • Conmemora: Celebra, hace honor a.
  • Mejilla: Moflete, cachete, parte lateral de la cara. 
  • Entusiasta: Efusiva, cariñosa.
  • Estrechar la mano: Dar la mano formalmente.
  • Prosperidad: Abundancia.

La arepa: de Venezuela para el mundo

La escena ya es recurrente en películas y series televisivas norteamericanas y europeas: personas en un restaurant, o en un puesto de calle, pidiéndole a empleados de rasgos exóticos, y fuerte acento extranjero, platos con nombres tan particulares como tacos, pupusas, empanadas  o arepas. La comida tradicional latinoamericana ya forma parte del imaginario gastronómico global, al lado de la pizza, la hamburguesa o el kebab.

Comer, además de ser una actividad imprescindible para todo ser vivo, se ha ido convirtiendo, en el caso de los humanos, en un hecho cultural. De alimentarse con las plantas que podía recolectar, o los animales que podía cazar, a la sofisticación que podemos ver no sólo en los grandes restaurantes, sino incluso en nuestras propias casas, el tema gastronómico ha sido un viaje apasionante a través del tiempo. Y la globalización ha permitido que a nuestra mesa lleguen preparaciones originadas en los más diversos lugares del mundo.

Cada cultura se desarrolló, gastronómicamente hablando, alrededor de los productos más asequibles, los que se daban de manera silvestre en su entorno, y garantizaban el aporte calórico necesario para que la vida fuese sustentable. Por eso se habla de civilizaciones del maíz para referirse a los tres grandes epicentros culturales de la América hispanohablante: el azteca, el maya y el inca. Tanto es así que en el libro sagrado de los mayas, el Popol Vuh, los primeros hombres funcionales, luego de intentos fallidos con barro y madera, son hechos a partir del maíz.  Así como el trigo es el cereal primordial para los países de climas fríos, en la zona tórrida el maíz es la base de innumerables preparaciones. Desde México hasta Perú, cada país tiene sus propias interpretaciones de la comida que puede elaborarse a partir del grano de la mazorca, que tiene múltiples variedades (tan sólo en México se distinguen tantas como 64, que varían en forma de la mazorca y color de las semillas). Con ingredientes tan básicos como agua, maíz hervido y luego molido y, eventualmente, sal,  las diferentes civilizaciones que se asentaron en las regiones tropicales de América Latina desarrollaron una amplia gama de platos, cada uno con el carácter típico de su región.

En Venezuela, la muestra principal y emblemática del uso del maíz en la gastronomía es la arepa, cuya paternidad se disputa con Colombia. La arepa es, para los venezolanos, el equivalente al pan para otras culturas. Es la base del desayuno por excelencia, con una amplia variedad de rellenos;  sin embargo, no se extraña como acompañamiento, tanto en el almuerzo como en la cena. Incluso, en los restaurantes de carnes, se impuso como entrada, en un formato mínimo, casi de bocado, acompañada tan solo por mantequilla o crema agria. Lo cierto es que la arepa es consustancial al venezolano, el alimento que marca su identidad más que cualquier otro. Su origen, como el de la mayoría de las preparaciones culinarias del nuevo mundo, es incierto;  la referencia más antigua, tanto del vocablo como del plato en sí, data del siglo XVI, y  la proporciona el italiano, natural de Florencia, Galeotto Cei , en su «Viaje y descripción de las Indias (1539-1553)»:​

“Hacen otra suerte de pan con el maíz a modo de tortillas, de un dedo de grueso, redondas y grandes como un plato a la francesa, o poco más o menos, y las ponen a cocer en una tortera sobre el fuego, untándola con grasa para que no se peguen, volteándolas hasta que estén cocidas por ambos lados y a esta clase llaman areppas y algunos fecteguas”.   

Ahora bien, la elaboración clásica de la arepa conlleva una cantidad de labor nada despreciable, que pasa por eliminar la cáscara de los granos de maíz, ponerlos a hervir, y luego molerlos. Era tanto el trabajo, que en la Caracas colonial y post independentista se convirtió en una industria artesanal, que les garantizaba a las amas de casa la cantidad necesaria de arepas para el consumo de su hogar, a primera hora de la mañana, o en su defecto la masa cruda ya procesada para que la cocción ocurriese en casa.  Todo eso cambió en los años cincuenta, cuando un ingeniero venezolano, llamado Luis Caballero Mejías, inventó un proceso para convertir el maíz en harina precocida, lo que redundó en la eliminación de los pasos más engorrosos para la elaboración del alimento. Eso fue una auténtica revolución, pues a partir de ese momento la hechura de la arepa en casa se volvió extremadamente fácil, asequible para cualquiera. Posteriormente, el empresario Lorenzo Mendoza Fleury le compraría la patente del producto a Caballero Mejías, comercializándolo con el nombre que se convirtió en sinónimo de harina precocida de maíz, en Venezuela, y en la base de su emporio económico: la célebre Harina P.A.N. (acrónimo de Productos Alimenticios Nacionales).

La arepa, no conforme con ser el alimento rey en Venezuela y Colombia, siguió el camino antes recorrido por sus parientes aztecas:  tacos, enchiladas, tamales y demás variaciones propias de la gastronomía de calle mexicana, y se está labrando un nombre tanto en Norte América como en Europa. Cada vez son más los locales alrededor del mundo que ostentan ese condumio en la oferta de sus menús, a veces como solitario protagonista. Dada su versatilidad, se ofrece casada con los más variados ingredientes imaginables, muchas veces propios de la zona, dando lugar a maridajes insólitos pero excelentes. La creatividad de los cocineros que se especializan en ese rubro es vasta, y presentan arepas coloreadas con productos naturales, tales como remolacha o espinaca, lo que constituye un espectáculo visual que precede y alienta al gustativo. Claro que estos emprendedores gastronómicos cuentan con una gran aliada, que es precisamente la materia prima indispensable para la elaboración de la arepa: la harina de maíz precocida, que se comercializa ampliamente alrededor del mundo. Así que hoy en día cualquiera puede reproducir en su propia casa la experiencia de elaborar el pan primigenio de las zonas tropicales americanas, si es que no prefiere consumirlas en alguna arepera, como se denominan habitualmente los restaurantes que se especializan en ese rubro.

España en el cine: El Hoyo

Una película en particular ha puesto a España en el mundo, gracias a la proyección de la plataforma de contenido digital de series y películas más famosa del mundo actualmente: Netflix. Y no es para menos.

El Hoyo”, dirigida por Galder Gaztelu-Urrutia​ y protagonizada por Iván MassaguéAntonia San JuanZorion EguileorEmilio Buale y Alexandra Masangkay, nos narra la historia de Goreng como una especie de nuevo quijote en un tema muy recurrido pero con una nueva interpretación de un argumento ya visto en trabajos como “Parásitos” de 2019 que recién ha ganado un Oscar en esta última entrega o “Rompenieves” (El Expreso del Miedo) de 2013 o incluso como “El Cubo” de 1997. Sin embargo, en “El Hoyo” podemos observar una experiencia metafórica de la lucha de clases a la que se somete el individuo en la sociedad por fuerza o por elección y cómo éste busca salir topándose con los impedimentos y abusos que otorga el poder a los de arriba. Galder nos introduce su visión de a este mundo como una prisión cruel y despiadada, retomando la construcción del infierno por niveles que nos retrata Dante en su “Divina Comedia “. Sin olvidar la referencia al mito de Pandora cuando ella encuentra al fondo de su caja a la esperanza, después de conocer y liberar todos los males del mundo.

Con esta crítica social dura y puntual, el director nos habla de la Administración como la fuerza regidora en El Hoyo, la que termina por aplastar a quienes no han logrado obtener el “título homologado” que como en nuestra percepción, será lo que pudiera ayudarnos a salir de éste. En su viaje hacia las distintas etapas de su lucha, el protagonista conoce al profeta, que casi siempre se ubica como un personaje que ha trascendido más allá de lo establecido institucionalmente para ayudar en el viaje del protagonista. No falta tampoco el personaje que representa la buena voluntad de las instituciones de ayuda social que terminan dando malos resultados sin imaginar la condena que su desempeño puede generar haciendo más daño que beneficio, al político corruto que promete sin cumplir. Siempre acechados por el fantasma del hambre y la decrepitud que todo el tiempo tratamos de sopesar, Goren es la encarnación de la lucha de la razón humana y el alma del hombre atormentado por lo que ve y sufre al enfrentarse contra los males que se esconden en el camino de la vida y que El Hoyo nos retrata desnudos, tanto literal como metafóricamente.

Finalmente, es posible decir que una película que ha estado en boca de todos en esta temporada, generando críticas tanto negativas como positivas, no puede negársele el mérito de proyectarse a nivel mundial con su propuesta.

EN LA MIRADA DE TESTINO

Era 1997 y la Princesa Diana de Gales, animada por sus hijos a vender algunos de sus vestidos para reunir fondos para sus actividades altruistas, contactó al talentoso fotógrafo de moda Mario Testino ,para que la retratarla en una sesión fotográfica que definió toda una era tanto para Lady Di como para Mario Testino. Esa sesión fue definitiva en su carrera pues le hizo llamar la atención de la Princesa Diana de Gales algunos años después, que permitieron abrirle las puertas para retratar a otros miembros de la realeza de distintas casas del mundo. La princesa moriría unos meses después de la sesión en un accidente en París.

De origen peruano, Mario Eduardo Testino Silva es una de las más grandes figuras de la fotografía de moda en el mundo, pero también lo es para la apreciación artística.

El mencionar su nombre atado a la consigna de su origen, le hace sentir que engrandece a Perú junto con él.

Nace en 1954 en Lima, y de acuerdo a sus propias palabras, el ímpetu para salir de su país fue “el clima conservador de Perú”. Pero antes de mudarse a Londres en 1976, estudió las carreras de Economía, Derecho y Relaciones internacionales. Aunque su pasión estaba en la fotografía tal y como lo averiguaría en Londres; y para convertirla en su modo de vida tuvo que pasar por situaciones difíciles. Consiguió una habitación para vivir en un hospital abandonado y vendía paquetes de portafolios fotográficos a las incipientes modelos de Reino Unido, que les incluía peinado y maquillaje.

Después de una larga travesía como mesero, y siendo un fotógrafo incipiente con una cabellera teñida de rosa, logra su primer éxito importante en 1983, cuando su trabajo aparece en la revista Vogue ese año.

Para el, la fotografía de moda le pertenece al fotógrafo cuando captura la expresión que busca generar. Baila, ríe, hace bromas, y en general se deja ser tal cual es para capturar la esencia de un momento natural. No sin antes haber trabajado tanto tiempo como le requiera atrapar la luz que se refleja de la personalidad que fotografía, siempre teniendo listas las condiciones de la necesaria perfección, porque eso es Mario Testino: un perfeccionista.

Por su lente han sido capturadas las sonrisas de la realeza británica. Pero también las grandes estrellas de todos los ámbitos posibles. Actores, cantantes, modelos y personas de la alta sociedad de todos los países. Pero fue en una sesión con Madonna en 1995, en la que la cantante fue inmortalizada por la lente de Testino usando la Tiara Versace.

El trabajo de Mario Testino no sólo lo convirtió en un defensor de las artes en el mundo de la moda. Como lo dijo en una entrevista alguna vez: “la moda es la expresión más básica del arte. Es el modo más sencillo que tenemos todos los días para expresarnos y decirle al mundo, quienes somos y como nos sentimos al elegir que nos vamos a poner para salir o para estar en casa”. Y es que aun cuando nos encontramos totalmente solos, nos hablamos a nosotros mismos a través de lo que hemos elegido usar. No en vano recibió distinciones más allá de todos los premios que puede otorgar el mundo de la moda, sino que también varios gobiernos le han reconocido como en 2007 con la Gran Cruz de la Orden al Mérito de Lima y la medalla Tiradentes de Rio de Janeiro en 2007, la Gran Cruz de la Orden al Mérito por Servicios Distinguidos de Perú en 2010, la medalla de Oro del Instituto español Reina Sofía en 2011, la Orden del Imperio Británico en 2013 o la Orden de la Legión de Honor de Francia en 2017 entre varías más.

 

No es para menos. Su aportación a la filantropía y al arte le llevaron a fundar el museo MATE en Lima, donde además de impulsar el talento adolescente para la fotografía con talleres que se conectan con la fundación Delfina en Londres, se han establecido exposiciones permanentes y talleres de los que han emergido nuevos talentos fotográficos muy importantes. Con más de 15 libros publicados en su haber y el calendario Pirelli de 2001, Mario Testino también es el presidente del Fondo mundial de Monumentos en Perú. Además de haber iniciado la creación de los Parques Teresita (nombrados en honor a su madre Teresa Silva) que inició como un proyecto de la mano de la modelo rusa Natalia Vodianova, con quien colaboró en varias ocasiones para recaudar fondos para su fundación Naked Heart que ayuda a niños de escasos recursos.

Recientemente, con motivo de los feroces incendios que devastaron Australia, Testino realizo un proyecto que buscaba recabar fondos para ayudar mediante la donación de su trabajo en edición limitada, en apoyo de las organizaciones que lucharon por salvar de la destrucción que tuvo lugar a inicios de este año.

Actualmente Testino se encuentra en Perú, trabajando en el aislamiento de la cuarentena por COVID19, en contacto con su equipo MarioTestino+, el cual enlaza oficinas en distintas partes del mundo para continuar con su trabajo artístico, siguiendo la directriz que lo caracteriza en las enseñanzas del los talleres que se dan en el MATE: trabajo duro, perfectible y sobre todo natural para expresar al mundo la belleza del arte.

Vytas Brenner, el músico alemán que se inspiró en Venezuela

En la serie finesa Bordertown hay una escena en la cual el protagonista, Kari Sorjenen, está en su casa tomando un trago con Niko, uno de sus colegas, mientras discuten un caso. En un momento determinado, Kari se dirige hacia el mueble en donde está el equipo de sonido, y coloca un lp sobre el tornamesa. Comienzan a sonar los acordes de algún tema rock. El colega le comenta que no se lo imaginaba aficionado a ese tipo de música, y Sorjonen responde: “el erizamiento de la piel es una cosa que no se puede fingir. Si algo te lo produce, es porque está enraizado en tu espíritu”. Algo parecido me produce precisamente el rock. Al escuchar ciertas canciones, sobre todo aquellas que me impactaron en la juventud, siento ese mínimo estremecimiento, y la piel se me eriza por un instante. Aún más si esa canción me tuvo como testigo, en algún concierto. Como al que me voy a referir a continuación.


El recuerdo es una especie de presentación de diapositivas con sonido. Dos poderosas columnas de fuego flanquean a los numerosos músicos dispuestos sobre el escenario, que tocan una variedad inusual de instrumentos: los típicos de una agrupación de rock (guitarra, bajo, batería), aunados a otros que en nuestro imaginario están asociados al folklore, tales como arpa, mandolina, cuatro, maracas y tambores tribales. Un poco alejado de la escena que vemos en primer plano, sobre una plataforma que lo eleva por encima de los demás ejecutantes, está el mago que hizo posible esa amalgama sonora: el gran Vytas Brenner. Rodeado de todo tipo de teclados, en una disposición que inevitablemente nos lleva a asociarlo con el otro gran prestidigitador de la escena rock de los tempranos 70, Rick Wakeman, pero sin la exuberancia en el atuendo. El entramado sonoro nos hace sentir en algún paisaje, a ratos selvático, a ratos costero. Sonidos que nos recuerdan al llano o a la montaña, la mixtura de instrumentos sapientemente ensamblada por Brenner nos regala un viaje mental a través de la geografía venezolana.

Ofrenda, se llama la agrupación, y es un nombre muy acertado. La Ofrenda de Vytas, más exactamente: el ofrecimiento agradecido a su patria de adopción de un alemán, que encontró en Venezuela los escenarios naturales que le sirvieron de inspiración para componer una música inédita. Catalogarla es tarea ardua: no es rock, pero tampoco es música folcklórica. Es algo a mitad de camino entre esas dos corrientes, que se nutre de ambas pero no privilegia a ninguna. Pudiéramos ponerle la etiqueta de fusión, pero tal vez nos quedaríamos cortos.


El concierto al que aludo ocurrió en Caracas, en “El Poliedro”, una especie de anfiteatro cubierto por una gran cúpula hecha de relieves geométricos, a mediados del año 1978. El 10 de marzo, para ser más precisos. Es decir, ocurrió hace 42 años, cuando ya Ofrenda estaba bien establecida en la escena musical venezolana, y Vytas Brenner era un nombre reconocido. Dicho concierto llenó por completo el recinto, cuyo aforo, entre localidades provistas de sillas y espacio de pie, frente al escenario, es de unas 15.000 personas. Una de las mayores audiencias registradas para un concierto de una banda del país, en toda la historia.


Vytautas Romanas Joneliukstis Stanzl, conocido por todos como Vytas Brenner, nació en la ciudad de Tubinga, situada en el estado federado alemán de Baden-Wurtemberg. A los tres años emigró, junto con su familia, a Venezuela. Descubrió sus aptitudes musicales a corta edad, tutelado por el profesor Emil Friedman, en la escuela que lleva su nombre. Claro que la música estuvo presente en su vida desde siempre, ya que su madre había sido cantante de ópera. Su destino no era el de quedarse quieto demasiado tiempo en un lugar, y su infancia y adolescencia estuvieron signadas por movimientos constantes, hacia Austria, Italia, España (en donde grabaría su primer disco, con la cantante española Jeanette) y luego EEUU, lugar en el cual conseguiría su licenciatura en música electrónica, graduándose con honores en 1972. Ese año regresa a Venezuela, en donde se iría a establecer de manera permanente durante un largo período, para trabajar en el proyecto que lo daría a conocer en la comunidad melómana del país.


Es curiosa la manera de acercarse a los sonidos folklóricos nacionales, y la recreación de ambientes sonoros que recuerdan a la prodigiosa naturaleza venezolana, a través de la electrónica. Vytas fue todo un pionero en el país, en ese aspecto: en su arsenal musical destacan los instrumentos que constituían la tecnología de punta durante esos años. Voy a copiar la información de uno de sus álbumes, concretamente el tercero, Jayeche, de 1975:

“Instrumentos electrónicos usados por Vytas Brenner: Electrocomp / Micro Moog / Arp String Ensemble / Oberheim DS / 2 Digital Sequencer / Fender Rhodes Piano / Echoplex Maestro / Musitronics Phase Shifter”.


Toda esa parafernalia técnica, en apariencia fría y aséptica, contrasta con los nombres escogidos para las piezas que forman parte del álbum: Cariaco, La Restinga, Playa El Agua, Catatumbo, Ávila. Todas ellas, denominaciones que hacen referencia a paisajes de la diversa geografía venezolana.


El proyecto inicial, nacido en el año 1973, pasó por diferentes fases, en una onda de experimentación amplia, ensayando diferentes mezclas de instrumentos, por las que desfilaron desde arpas típicas de la región de los llanos hasta los tambores propios de la costa. Cuando Vytas decidió que ya había alcanzado la madurez, y logrado el sonido que andaba buscando, se embarcó en una gira de alcance nacional, realizando conciertos en varias ciudades importantes del país. Como resultado de esa tournee, se produjo el primer álbum doble en vivo del país, llamado precisamente “¡En vivo! Ofrenda con Vytas Brenner”, que recoge lo mejor del material grabado en ella. Disco que sentó un precedente en el país, por su calidad de sonido, algo que no se había logrado previamente. Pinchando en la imagen siguiente se puede escucharlo.


Luego de ese fabuloso disco en vivo, Ofrenda grabaría solo uno más, el de su despedida, llamado simplemente “Ofrenda”. Tal vez el formato había dado todo lo que podía, o simplemente la dinámica que sostenía esa agrupación fue perdiendo fuerza, como ha sucedido con tantas otras bandas en todo el mundo. Vytas, sin embargo, no paró, y continuó produciendo música durante toda su vida, tanto durante el resto de su estadía en Venezuela, que concluyó en 1994, como en su destino final, Austria, país en donde lo sorprendería de manera prematura la muerte a causa de un infarto, en el año de 2004. No llegó a cumplir los 58 años.


A continuación dejo algunos enlaces que les permitirán conocer y disfrutar la música que concibió este personaje, que, a pesar de haber nacido en Alemania, halló en Venezuela la fuente de inspiración para sus obras más trascendentales.

Frailejón: https://www.youtube.com/watch?v=-b29HVGvAhI

San Agustín: https://www.youtube.com/watch?v=qTVlh0VvV54

Ganado: https://www.youtube.com/watch?v=XJiqP4UIfRs

Entrevista al artista plástico Raúl López García

En Hola siempre estamos interesados en la cultura y el arte.  En esta ocasión les presentamos una entrevista con Raúl López García, artista mexicano radicado en Suiza. Su obra es una preocupación constante por el mundo y el camino que como civilización hemos trazado.

Nacido en la Ciudad de México y formado como diseñador y artista, que se caracteriza por su nomadismo y las constantes referencias hacia lo ancestral, el arte rupestre, las cavernas.

Hola – Raúl, muchas gracias por la oportunidad que nos das de saber más sobre tu obra, cuéntanos ¿cómo describes tu lenguaje visual?

RL – Es muy difícil de responderlo, ya que tiende uno a reducir algo que meramente es mas complejo en su esencia y su forma. No obstante me atrevería a describirlo como una fusión de varios lenguajes modificables e influenciados por mis experiencias personales y visuales que van entre abstracción y figuración. Mi interés visual estético ha sido siempre encontrar una interpretación simbólica de lo que me ocupa en su momento, por lo que ha sido un lenguaje mutante en el que utilizo elementos gráficos y plásticos intercambiables.

Hola – ¿Cuáles son tus palabras (en español) favoritas para describir tu obra? ¿Consideras que hay palabras en otros idiomas que se han vuelto importantes para ti, para describirte?

RL – Un buen amigo mío y maestro suele decir que el „arte no persigue la obra sino la libertad”. Yo me identifico mucho con ese pensamiento y por ende con ese término, que por cierto se traduce muy bien en cualquier idioma. Así que la descripción de mi obra tendría que llevar una connotación con ese término pues el placer que disfruto al crear algo es el encuentro con mi propia libertad.

Hola –  Hablemos sobre el nomadismo, ese concepto parece de gran importancia en tu obra y en tu vida. Has vivido en diferentes ciudades del mundo y te mueves en diferentes medios y soportes ¿es tu nomadismo algo global para ti? ¿envuelve tus temas, tus técnicas tanto como tu sitio de residencia?

RL – Es verdad, es algo muy central lo que mencionas, la vida no podría imaginarme de otra manera. El cambio, el movimiento, el nomadismo todo eso significa para mi renacer con una nueva oportunidad de descubrirme, de explorar, de experimentar y conocerme mejor. No es algo que me haya propuesto hacer, creo que una vez que has vencido el miedo de caminar solo se convierte en una necesidad y en un estilo de vida que por consiguiente lo reflejas en lo que haces.

Hola – Siguiendo un poco con lo anterior ¿podrías contarnos qué ha sido lo que más atesoras de cada lugar en donde has vivido?

RL – Cada sitio lo he experimentado muy diferente, lo cual no significa mejor o peor, sino que ha dependido de mi actitud, madurez, necesidades e intereses en diferentes épocas de mi vida. Sin embargo lo común entre todas ellas ha sido no solamente el profundo aprendizaje cultural, histórico y artístico que forman parte de mi vida profesional, sino sobre todo los innumerables encuentros, las amistades, los valores humanos y sociales que he podido llevarme conmigo.

Hola – Cambiando un poco de tema y entrando en el fenómeno global que estamos viviendo. Muchos países están ahora en cuarentena, hay una pausa involuntaria en el mundo y ayer fue el Día de la Tierra, ¿cuál piensas que es el papel que la humanidad en el planeta?

RL – Desafortunadamente somos culpables indirectamente de tantas destrucciones naturales. Nuestro estilo de vida lo hemos dejado en las manos de la tecnología, por comodidad y confort. Lamentablemente no nos preocupó conocer el precio de todo ello. Ahora es cuando tenemos que confrontarlo y sobre todo las próximas generaciones serán las que tengan que luchar para reparar todo lo que hemos destruido en tan solo medio siglo.

Hola – ¿Cuál crees tú que puede ser la aportación de los artistas en este momento?

RL – El enriquecimiento en la vida diaria, en el espíritu de la gente y las naciones ha sido siempre la gran aportación del arte y sus artistas. La voz crítica del artista siempre ha sido y seguirá siendo escuchada por aquellos que les quieran prestar atención. Creo que es ahora el momento de confrontar a gobernantes y autoridades con su ceguera y mostrarles que tienen que aprender a mirar y reconocer a los protagonistas importantes de nuestra sociedad y reflexionar sobre un nuevo orden social equitativo, ético y justamente recompensado.

Hola – ¿Cuál de tus obras es la que podría ser ahora la más pertinente para reflexionar sobre este momento histórico?

RL – Hace algunos años inicié una serie llamada „Mort Subite” la cual es muy ilustrativa y directa sobre nuestro comportamiento con la vida, su explotación y deterioro. Desde mi percepción (desafortunadamente) la gran parte de estas piezas reflejan mucho nuestra actitud.

Hola – ¿Podrías contarnos sobre los artistas que admiras? ¿quién o quiénes son tus grandes maestros?

RL – Serían muchos los que tendría que nombrar a través de la historia. Recuerda que mis fuentes de inspiración son desde las (pre)históricas, arqueológicas hasta las contemporáneas. Así mismo existen numerosos artistas anónimos o poco conocidos que admiro y fluyen en ocasiones inconscientemente pero están ahí siempre presentes. Creo que tanto artistas mexicanos, alemanes, italianos, austriacos y hasta suizos los veo o he visto reflejados en ocasiones en mi trabajo. No obstante y en definitiva es el arte español el que mas he admirado.

Muchas gracias por abrirnos tu espacio para hablar de tu obra, por darnos la oportunidad de conocerte. Te deseamos mucho éxito en tus futuros proyectos.

Turismo en España tras el COVID-19, ¿cómo podremos viajar?

(Todas las palabras con * tienen sinónimos y explicación al final del artículo que te ayudarán a comprender este texto) 

Benjamin Franklin dijo <<El que puede tener paciencia puede tener lo que quiera>> y parece que para viajar a España vamos a tener que esperar.

*Tras largos meses de lucha, España continúa con grandes dificultades para salir de la situación del Coronavirus. De hecho, el confinamiento en España, ya está cerca de cumplir 60 días y se espera que se siga realizando hasta que pueda bajar la cifra de contagios por COVID-19. Desde el Gobierno de España, ya se están llevando a cabo planes de actuación para que se puedan realizar viajes a España desde otros países, con grandes medidas de seguridad.

Algunas medidas que se tomarán para la seguridad del Turismo Internacional en España

playas españa

▪ *Apertura de algunas playas a finales de mayo: Para entonces, aún no serán posibles los viajes entre Alemania – España. Solo podrán acudir los residentes en España.

Adiós a los viajes “low cost”: Las medidas de seguridad para viajar obligará a la ocupación de los aviones en un 30%. Lo más probable es que esto *provoque el aumento de los precios del billete.

▪ Apertura *parcial de hoteles, terrazas y restaurantes: En el caso de que se *abran las fronteras para poder viajar, será muy difícil encontrar habitaciones disponibles o mesa en terrazas y restaurantes.

*Fomento de otros destinos: Turismo rural, de aventura o escapada al aire libre para evitar la *masificación de las playas.

Si tienes pensado realizar un viaje por vacaciones a España es posible que tengas que *aplazarlo hasta septiembre, incluso lo más probable es que tengas que cambiar de destino.

Pero, ¡no queremos ser negativos! Puedes aprovechar estos meses para programar unas bonitas vacaciones en España, para cuando mejore la situación.

Consejos para hacer de tu próximo viaje a España una experiencia única

los pueblos mas bonitos de españa

Continúa practicando tu español. *Amplía tu vocabulario relacionado con el ocio y los viajes. Si sigues nuestros tips para aprender idiomas en casa eficientemente podrás ir mejorando para cuando sea posible tu viaje a España.

📰 Sigue informándote sobre la situación en España. Es posible que, las buenas temperaturas de esta época del año, mejoren las *predicciones sobre el Coronavirus. Si te mantienes informado, practicarás tu lectura en español y podrás estar *atento para conseguir alguna oferta para viajar a España en cuanto sea posible.

🌍 Busca nuevos lugares que visitar. España tiene muchos pueblos y ciudades increíbles. *Plantéate preparar un viaje más exclusivo, menos turístico, que te permita cambiar la playa por otras actividades como la montaña o el turismo rural. Seguro que, si lees este artículo, te enamoras de Montefrío.

🙌 No pierdas la ilusión. Pronto la situación se *normalizará y, junto con las medidas de seguridad, podrás visitar este hermoso país.

Esperamos que hayas tomado nota de estos consejos ya que, antes de lo que imaginas, podrás viajar a España.

📄 NOTA: Puedes ir buscando nuevos lugares que te gustaría recorrer. Quizá un pueblo de montaña donde disfrutar de actividades al aire libre o cerca de un bonito *valle para hacer escapadas a caballo.

Te recomendamos buscar en esta guía alguno de los pueblos más bonitos de España y contarnos en nuestro Facebook  cuál es tu favorito y por qué.

Glosario de términos que te ayudarán a entender mejor este texto:

Tras: Después

Apertura: Comienzo, comenzar a permitir la estancia en.

Provoque (verbo provocar): Propiciar, abocar, ayudar, como consecuencia.

Parcial: Una sola parte, a media ocupación.

Abran (verbo abrir): Permitan la entrada.

Fomento (verbo fomentar): Alentar, promocionar, dar publicidad.

Masificación (verbo masificar): Aglomeración, un gran número de personas, colapso.

Aplazarlo (verbo aplazar): Mover en el tiempo, retrasar, hacer más tarde.

Amplía (verbo ampliar): Aumentar, enriquecer.

Predicciones (verbo predecir): Estudio a futuro, augurar, estimar.

Atento: Con atención, rápido, despierto.

Plantéate (verbo plantear): Organizar con propósito, piensa en, organiza,

Normalizará (normalizar): Volver a la normalidad, a la situación habitual.

Valle: Vega, vaguada, terreno hondo entre montañas.

Nuestra recomendación literaria: La puerta que se cierra. Y entrevista con su autor Mirco Ferri.

En esta ocasión queremos recomendar un libro excelente y contamos con la fortuna de poder entrevistar a su autor, Mirco Ferri. Nacido en Caracas en 1960, hijo de migrantes italianos que parten de Verona a Caracas para asegurarse una mejor vida en el idílico país sudamericano. En su libro La puerta que se abre, nos permite conocer un anecdotario autobiográfico que se fragmenta en personajes, lugares, recuerdos y escenarios políticos, culturales y generacionales que nos permite asomarnos a la época de postguerra en Europa y su conexión con Venezuela, lugar en el que nace y finalmente desarrolla su doble pertenencia cultural.

Hola – Mirco muchas gracias por su tiempo para conversar con nosotros sobre su libro.
Algo que quiero destacar de él es la belleza con la que nos permite tener acceso a las memorias de un Mirco niño que va desarrollando su identidad en su país natal Venezuela, a la vez que lleva en sus genes a la Italia de la postguerra.

Hola – ¿Cómo decide que debe escribir este libro? ¿cómo nace la idea?

MF – El fenómeno de las migraciones es un asunto que me apasiona, por razones obvias, ya que soy hijo de inmigrantes; por lo tanto, siempre estuvo en el tintero, a la espera del momento adecuado para salir. Ese momento llegó cuando mis dos hijas se convirtieron en migrantes, y mi esposa y yo
quedamos solos en una casa demasiado grande para una pareja. Allí fue que terminé de madurar la idea central del libro.

Hola – ¿Es la migración el tema central del libro y el escenario autobiográfico un medio para hablar de ello, o es todo lo contrario?

MF – Nunca me lo había preguntado, pero creo que es el primer escenario. En el fondo, quiero hablar sobre el fenómeno migratorio, y para ello me apoyo sobre mis experiencias y recuerdos.

Hola – ¿Como ocurre este proceso de investigar en si mismo y en los amigos y conocidos de infancia para reunir y amalgamar las historias?

MF – En primera instancia, mi fuente principal de información fue mi propia memoria. Pasé horas y horas escarbando en ella, tratando de extraer información relevante para lo que quería escribir. Luego estaba elmaterial documental: cartas, pasaportes, documentos legales varios, y varios centenares de fotografías que, como en casi todas las familias, sean o no migrantes, se van acumulando con el paso del tiempo. Pasé una importante cantidad de horas recopilando, analizando y clasificando ese material. Después, me apoyé en mi hermana, que vivió la migración en primera persona pues ella había nacido en Italia y vino a Venezuela con apenas cuatro años de edad; sus recuerdos del viaje en barco y de sus primeros años en Caracas están recogidos en el libro. Por último, para rellenar algunas partes de la historia, pude recurrir a los últimos protagonistas que quedan con vida, quienes me aportaron datos muy importantes, que desconocía.

Hola – ¿Opina usted que la memoria propia y la colectiva se mueven entre la ficción y la realidad? ¿qué tan importante se hizo para usted la verosimilitud de los datos?

MF – Es estrictamente así como lo pregunta. Si quisiera computar la proporción entre realidad y ficción, en este libro, tal vez podría hablar de un 70-30, u 80-20 en el mejor de los casos. Dado que hablo de acontecimientos que se desarrollan en un arco de casi cien años, era imposible para mí disponer de toda la información, por lo que tuve que apelar a la imaginación para rellenar ciertos blancos que se me presentaron y necesitaba resolver para lograr la continuidad que quería para la novela. Así que, aunque procuro lograr verosimilitud, muchas veces es producto de la especulación y de mi fantasía. También ocurre que la memoria puede ser engañosa, una especie de espejo deformante, por lo que las cosas pudieron ocurrir de un modo diferente al que tengo almacenado en la mente.

Hola – ¿Estamos ante una novela con tintes autobiográficos donde la verosimilitud se vuelve tan fugaz como un sueño, como los recuerdos de los primeros años de infancia?

MF – Se pudiera decir que es así. De hecho, el prólogo del libro arranca con uno de mis primeros recuerdos, y con una fuerte carga onírica. Los recuerdos y los sueños se superponen para crear un tejido con bordes imprecisos entre la ficción y la realidad. Además, la idealización de ciertos personajes, y la degradación de otros, obedecen a factores meramente subjetivos, tal vez con pocos asideros en la realidad. En estos días conversaba con uno de los personajes que recojo en el libro, y me comentaba que algunos aspectos que narro él los recordaba de manera diferente; y me pareció totalmente lógico.
Después de todo, son cosas que pasaron hace 40 o 50 años, y es muy difícil
que todos las recordemos de la misma manera.

Incluimos en esta entrevista un texto inédito del autor para compartir con nuestros lectores. Muchas gracias Mirco Ferri por permitirnos conocer su obra. Ahora solo nos queda recomendar ampliamente este libro por demás interesante y de ágil lectura.

La generación pivote

La humanidad nunca se ha quedado quieta demasiado tiempo en un mismo lugar. Este es un hecho incontestable, y comprobable por cientos de evidencias documentales, que pueden ser rastreadas hasta los albores de la civilización. El ser humano es, por naturaleza, nómada. Ya sea por curiosidad, o por necesidad, en todos los períodos históricos se han registrado grandes movimientos de masas humanas.

El siglo XX no escapó de ese destino. Y no fue para menos: dos grandes guerras, que por la cantidad de naciones involucradas recibieron el calificativo de mundiales, provocaron grandes estampidas humanas. Sobre todo la segunda, que originó uno de los mayores movimientos migratorios conocidos, en el hemisferio occidental, tanto por magnitud como en intensidad. En unos pocos años, millones de ciudadanos europeos, en su mayoría españoles, portugueses e italianos, cambiaron su geografía por los colores del trópico, los de la pampa argentina, o cualquier otro paisaje americano. Tanto familias completas, como personas en solitario, emprendían la aventura de dejarlo todo atrás e ir en busca de lo desconocido, muchas veces sin dominar siquiera el idioma de la nación escogida para el nuevo comienzo. De todas las edades: niños, adolescentes, adultos, ancianos. Todos tenían algo en común: la desesperación de no poder satisfacer sus necesidades básicas en la propia patria, incapaz de proveerle sustento a toda la población. Algunos con profesión u oficio conocidos, tal vez la minoría. Los demás, a buscarse la vida en cualquier trabajo que les permitiera tanto su manutención personal, como la posibilidad de destinar parte de los ingresos para ayudar a quienes se habían quedado atrás.

Cada migrante tiene su propia historia, que es, a la vez, particularísima y universal. Cambian, si acaso, los pormenores, las circunstancias, las anécdotas. Pero la sustancia suele ser parecida en todas: comienzos muy difíciles, seguidos por el logro de cierta estabilidad económica, alcanzada a fuerza de sacrificios y enormes cantidades de trabajo y voluntad. En la mayoría de los casos, los migrantes constituyeron familias, ya sea con la pareja que tenían antes de emigrar, o con alguien conocido en su nuevo destino. Muchos se casaban a distancia, por procura, o como se le decía coloquialmente, por poder, con la novia que habían dejado en casa. Era una manera de agilizar los trámites para permitir la inmigración de la cónyuge, pues lo habitual era que migrara primero el hombre de la pareja, quien, una vez establecido, tenía la prerrogativa de “llamar” a su esposa. Otros venían ya estando casados, pero solos, en una suerte de avanzada como para tantear el terreno, y luego, dependiendo del éxito de su incursión, procedían a traer a la esposa a la nueva tierra.

Cualquiera que haya sido el método escogido para migrar, el clásico siguiente paso era engendrar una camada de hijos que cargarían con el sino de la binacionalidad: serían criados bajo las costumbres y usanzas de la tierra originaria de los padres, pero se enfrentarían a una realidad distinta, al momento de hacer vida social fuera del hogar. Eran la primera generación de esas familias formadas lejos de la madre patria.

Por lo general, con el afán de mantener contacto con la patria de origen, sus progenitores los inscribían en colegios particulares, en donde la enseñanza se impartía en las dos lenguas. Se establecieron numerosas instituciones que respondieron a esa necesidad. Algunas de ellas incluso ofrecían la posibilidad de matricularse bajo el régimen extranjero, ya que la intención de algunas familias era hacer algo de fortuna, y esperar a que las cosas mejoraran en el otro lado del océano para devolverse. Sin embargo, eso no fue lo más común. La mayoría de los inmigrantes se establecieron en los países de destino, integrándose en alguna medida a la sociedad aunque conservando intactas las tradiciones fundamentales, sobre todo en lo concerniente a la gastronomía, que viene siendo el principal referente cultural. Otro aspecto que trataba de mantenerse vivo era la lengua, o en todo caso el dialecto. El oído se acostumbraba desde la cuna a los sonidos propios de cada nacionalidad.

Otra manera de buscar la seguridad que proporciona el gregarismo fue la creación de centros sociales que reunían a las personas provenientes de un mismo país. En esos círculos, por lo menos en sus inicios, se escuchaba hablar en la lengua  madre (o en el dialecto) casi exclusivamente, y el acceso estaba tácitamente prohibido para los que no gozaran de la nacionalidad que correspondiera en cada caso.

Estos integrantes de la primera generación, entonces, percibían la vida a través de un cristal deformado: por un lado, en el hogar, el colegio o en el club, se sentían como en una sucursal del país de origen. Pero, cuando les tocaba pisar calle, de verdad, veían otra realidad. Y aparecía la necesidad imperiosa de integrarse a esa sociedad que en definitiva sería la que les tocaría frecuentar de por vida. Una vez alcanzado el nivel educativo universitario, ya el mundo anterior se dejaba atrás, y se entraba de lleno en la dinámica nacional, para lo cual tal vez faltaba alguna herramienta social que debía adquirirse lo más rápido posible, so pena de convertirse en un paria.

Con el tiempo, ellos formarían sus propias familias, en las cuales la traza del país de sus padres se haría cada vez más tenue, apenas un recuerdo o un reflejo en alguna costumbre que haya podido quedar viva en la cotidianidad. Todo hacía pensar que esos núcleos familiares se asentarían en los países destino de los inmigrantes, y se reproducirían vigorosamente generación tras generación.

Pero la realidad ha resultado ser distinta, en muchos casos, sobre todo en el venezolano. El deterioro de las condiciones socioeconómicas, la inseguridad, la escasez de productos de la dieta diaria, han castigado con violencia la calidad de vida. En los últimos cuatro años se está viviendo un fenómeno sin precedentes: de ser un país tradicionalmente receptor de inmigración, se ha vuelto exportador de emigrantes. Los datos más conservadores hablan de cinco millones de personas que se han ido del país. Entre ellas, muchos hijos de esa primera generación, que en un porcentaje importante hacen el viaje inverso al de sus abuelos, radicándose en la tierra que había visto partir a sus antecesores hace 60 o 70 años.

Este hecho trae como consecuencia que los miembros de la primera generación queden en una especie de limbo, tanto territorial como sentimental: nacidos en una tierra que no les hubiese correspondido naturalmente, criados bajo unas costumbres distintas a las del país natal, impelidos por la necesidad a integrarse a esa nueva sociedad, ahora se ven solos, lejanos de sus afectos principales, destinados en muchos casos a no verlos más o, a lo sumo, verlos en muy contadas ocasiones. Son como una suerte de pivote, alrededor del cual giran la generación precedente y la sucesiva. Un eslabón que quedará alejado de la cadena a la que pertenece: el eslabón perdido al otro lado del océano.