¿Qué tipo de curso es para mi?

Queremos aprender un idioma, pero a veces no sabemos por donde empezar. La elección de un curso que vaya con nuestras necesidades es el primer paso que tenemos que dar. Si elegimos bien, nuestro aprendizaje se vuelve fluido y la motivación no pierde energía.

¿Cómo puedo saber que curso es para mi? Lo primero que debes preguntarte es cuanto tiempo estás dispuesto a invertir en el estudio, y por supuesto con cuanto tiempo efectivo para estudiar cuentas. Muchos tenemos un trabajo con horarios irregulares, otros un trabajo de 8:00 a 17:00 Hrs de lunes a viernes. Pregúntate ¿cuántas horas por semana puedo asistir a clase ? y suma un mínimo de 4 horas extra para realizar tus tareas y estudiar los temas. No necesitas demasiado tiempo a la semana si puedes ser constante y regular.

Tengo un horario irregular o soy autónomo

Foto Matilde Wormwood

En tu caso te recomiendo dos cosas: Encuentra una hora del día, al menos una vez por semana, en la que puedas dedicarte al estudio del idioma, no importa si son solo dos horas, lo importante es abrir ese pequeño espacio en tu rutina para empezar tu sueño.

El segundo consejo es que revises cuantas horas libres puedes tener por semana para el estudio, súmalas, multiplica por 4 y así tendrás una idea de cuantas horas al mes puedes avanzar. Una vez que tengas un número de horas, por ejemplo 15, busca clases particulares con una escuela que ofrezca esta opción, si pueden asignarte maestros en horarios flexibles, podrás avanzar a tu ritmo y sin agobiarte. No olvides que tu meta mensual te ayudará a darle forma a tu sueño de dominar un idioma nuevo, no importa si el mes siguiente solo puedes hacer la mitad de las horas, lo que debes cuidar es no abandonar el estudio, solo cambiar el ritmo en función de la naturaleza de tu trabajo.

Tengo horario de trabajo regular, pero estoy muy ocupado de lunes a viernes

Foto Arina Krasnikova

En este caso es importante identificar cuanta energía te queda al final del día, si todas las tardes terminas agotado/a al salir de trabajar, una clase por la tarde puede no ser bien aprovechada, en tu caso te recomiendo buscar cursos sabatinos. De esta manera amaneces fresco para aprender .

En esta etapa de la vida ya no somos estudiantes que puedan mantener su energía y atención por el mismo tiempo de antes, por eso adaptarnos a nuestros niveles de energía no es malo, al contrario, el autoconocimiento es importante para dominar tus tiempos. No pierdas de vista destinar una cantidad de horas para tu curso al mes, como en cada uno de los casos, la constancia será lo que te lleve a tu meta, no importa si vas un poco más despacio de tu ritmo habitual.

Soy ama de casa, o tengo libre por las mañanas

Si deseas avanzar a pasos agigantados puedes hacer cursos intensivos matutinos cada mes, usar todas tus primeras horas libres del día, mientras tus hijos van al colegio para enfocarte en tus metas profesionales. Los cursos matutinos tienen la belleza de hacernos sentir la tranquilidad de empezar con la mente libre y despejada. Siempre es motivador empezar el día avanzando para alcanzar nuestros sueños. El consejo, constancia, regularidad y paciencia, lo repetiré para todos los casos.

Trabajo de 8:00 a 16:00 Hrs

Foto Tima Miroshnichenko

En tu caso un curso vespertino, regular o intensivo con horario de 17:00 a 20:00 Hrs es lo más recomendable. Tienes el privilegio de contar con mucho tiempo libre por la tarde para dedicar a lo que prefieras, puedes avanzar con energía y regularidad. Te recomiendo leer nuestro artículo Como cuidar tu idioma extranjero, para que te conviertas en un alumno eficiente y tu avance sea satisfactorio. En estos tiempos complicados, tener la facilidad de organizar nuestro horario de manera eficiente y que nuestro trabajo no sea un impedimento, es una ventaja que se debe aprovechar al máximo.

Estoy retirado, tengo mucho tiempo libre

Foto Tima Miroshnichenko

Ahora es el momento de aprender algo nuevo, el aprendizaje no tiene edad. Estudiar idiomas a partir de los 60 años beneficia enormemente nuestra salud mental y cognitiva. Mantener nuestra mente ocupada y darle nuevos retos es lo más saludable que podemos hace por nosotros en esta etapa. Muy recomendables para ti son los cursos particulares y los grupos reducidos, de no más de 4 a 6 personas, puedes elegir el horario que prefieras y tener la atención de tus profesores en todo momento.

Si eres de los que piensa que ya es muy tarde para volver a la escuela, te sorprenderías de la cantidad de personas de 60+ que buscan cursos de idiomas y los siguen con regularidad, disciplina y excelentes resultados. Tu mente está más libre y clara que nunca, ejercítala.

El último consejo y el más general de todos es: no abandones tu estudio, pase lo que pase ajusta tus horarios y continúa, agota las opciones que se te presenten, puedes cambiar de horario, de curso, de maestro, pero no dejes de aprender y practicar, como un viejo proverbio sabiamente dice :

“Es ist noch kein Meister vom Himmel gefallen” (Ningún maestro cae del cielo).

O como se suele decir en español : “La constancia hace al maestro” .

Como cuidar tu idioma extranjero

Todos los que aprendemos un idioma nuevo tenemos la preocupación de perfeccionarlo. Pero ¿qué pasa cuando no estamos en el país o en el contexto donde se habla ?

Un aprendizaje que no es utilizado, puede perder su efectividad. Podemos perder poco a poco el vocabulario y si nos habíamos quedado en un nivel intermedio o elemental, es posible también olvidar las reglas gramaticales.

¿Cómo cuido mi (o mis) idiomas extranjeros? A continuación te damos algunos consejos para que mantengas tu conocimiento en forma.

1) Aprende mientras aprendes

Busca actividades que te atraigan y aprende algo nuevo en el idioma que deseas mejorar. Creeme, la atención que pondrás para aprender el tema que estás estudiando te hará que tus obstáculos en el idioma pasen a segundo plano. Este es uno de mis tips favoritos porque aprendemos y perfeccionamos nuestro idioma sin darnos cuenta. De este modo estás obligado a utilizarlo, y una de las ventajas más grandes de esto es que pondrás el idioma en un contexto específico, así puedes aprender un vocabulario enfocado a la actividad que practicas.

2) ¡Compra libros muchos libros!

Los libros son maravillosos, y la variedad de estilos y temas que puedes encontrar en el idioma que aprendiste puede sorprenderte. Puedes adquirir desde un libro bonito para niños con un vocabulario elemental, hasta libros de especialidades técnicas que te pueden servir en un nivel avanzado. Leer un libro que ya has leido ya en tu idioma es una manera ligera de empezar a calentar motores. Por supuesto que mucho mejor es hacerse del hábito (y reto) de leer un nuevo libro en un idioma extranjero. Otra de las grandes ventajas que te dará leer en otro idioma, es que podrás leer la versión original de tu libro favorito. Todos tenemos algún escritor extranjero que es nuestro ídolo, ahora podrás conocerlo “en la intimidad de sus palabras” en su idioma materno.

3) Tu vocabulario aumenta junto con tu círculo social

Nada como conocer personas que puedan abrirte al mundo de su cultura. Puedes entrar a grupos, clubes o actividades donde frecuenten las personas que hablan ese idioma. Puedes entrar a grupos de redes sociales, reunirte con vecinos o personas cercanas a tu domicilio que lo hablan, buscar foros en internet, participar en actividades culturales presenciales o en línea. Organizar un chat de Whats App para personas que como tú quieren practicar . Otra gran ventaja de esto es hacer nuevos amigos con los que puedas reunirte y conversar de manera más casual y viva, aprenderás cosas que en el aula es a veces imposible, como lo son el lenguaje coloquial, los dichos populares y los regionalismos por ejemplo.

4) Cuida tu idioma materno

Cuidar tu idioma materno te ayuda a manterner el equilibrio con los idiomas que aprendes. Cuida tu ortografía no solo al escribir correos o documentos oficiales, cuídala siempre al mandar mensajes de texto, al postear en tus redes sociales. Si te haces consciente de los elementos que deben cuidarse al redactar y expresar una idea en tu idioma, será más fácil expresarte en un idioma aprendido. Abre la curiosidad a las nuevas formas de decir las cosas que las lenguas extranjeras van a ofrecerte.

Si estás en un curso de idiomas lo mejor es estar consciente de los elementos gramaticales, así no tendrás que usar tiempo de tus clases para preguntar cosas que pueden ser comunes en todos los idiomas como identificar un adjetivo de un sustantivo por ejemplo. Las horas de clase se vuelven más efectivas y tú un(a) mejor alumno(a).

5) Navegar en Internet con diferentes barcos

En efecto, desde que aprendiste una nueva lengua te abriste un mundo nuevo. Las posibilidades de encontrar información a la que no tenías acceso en tu idioma se abren. Entonces ¿por qué no ir a la aventura y encontrar cosas nuevas?

Aprender más sobre la cultura de un país o región, puntos de vista políticos vistos directamente desde los hablantes, biografías de personajes que no sabías que existían, datos curiosos e interesantes que solo las personas de una región conocen.

Esperamos que con estos consejos puedas sentirte cada vez más motivado(a) incluso a aprender un tercer o cuarto idioma.