España en el cine: El Hoyo

Una película en particular ha puesto a España en el mundo, gracias a la proyección de la plataforma de contenido digital de series y películas más famosa del mundo actualmente: Netflix. Y no es para menos.

El Hoyo”, dirigida por Galder Gaztelu-Urrutia​ y protagonizada por Iván MassaguéAntonia San JuanZorion EguileorEmilio Buale y Alexandra Masangkay, nos narra la historia de Goreng como una especie de nuevo quijote en un tema muy recurrido pero con una nueva interpretación de un argumento ya visto en trabajos como “Parásitos” de 2019 que recién ha ganado un Oscar en esta última entrega o “Rompenieves” (El Expreso del Miedo) de 2013 o incluso como “El Cubo” de 1997. Sin embargo, en “El Hoyo” podemos observar una experiencia metafórica de la lucha de clases a la que se somete el individuo en la sociedad por fuerza o por elección y cómo éste busca salir topándose con los impedimentos y abusos que otorga el poder a los de arriba. Galder nos introduce su visión de a este mundo como una prisión cruel y despiadada, retomando la construcción del infierno por niveles que nos retrata Dante en su “Divina Comedia “. Sin olvidar la referencia al mito de Pandora cuando ella encuentra al fondo de su caja a la esperanza, después de conocer y liberar todos los males del mundo.

Con esta crítica social dura y puntual, el director nos habla de la Administración como la fuerza regidora en El Hoyo, la que termina por aplastar a quienes no han logrado obtener el “título homologado” que como en nuestra percepción, será lo que pudiera ayudarnos a salir de éste. En su viaje hacia las distintas etapas de su lucha, el protagonista conoce al profeta, que casi siempre se ubica como un personaje que ha trascendido más allá de lo establecido institucionalmente para ayudar en el viaje del protagonista. No falta tampoco el personaje que representa la buena voluntad de las instituciones de ayuda social que terminan dando malos resultados sin imaginar la condena que su desempeño puede generar haciendo más daño que beneficio, al político corruto que promete sin cumplir. Siempre acechados por el fantasma del hambre y la decrepitud que todo el tiempo tratamos de sopesar, Goren es la encarnación de la lucha de la razón humana y el alma del hombre atormentado por lo que ve y sufre al enfrentarse contra los males que se esconden en el camino de la vida y que El Hoyo nos retrata desnudos, tanto literal como metafóricamente.

Finalmente, es posible decir que una película que ha estado en boca de todos en esta temporada, generando críticas tanto negativas como positivas, no puede negársele el mérito de proyectarse a nivel mundial con su propuesta.